Quizá una de las cosas que más arraigada está en nuestra cultura es la vida en pareja, el compromiso formal y la muerte en vida que supone ser partícipe de una sociedad fuertemente estructurada concebidas como máximo grado de felicidad que se puede alcanzar. Y por más que las últimas generaciones queramos diferenciarnos de las vidas de nuestros padres y ser más "progres" que ellos, inevitablemente la inseguridad, nuestros instintos, pero sobretodo, la sociedad, nos llevan a buscar a alguien con quien compartir el resto de nuestros días, hasta que su muerte nos separe.
Por ello se inventó la maravillosa institución que es el matrimonio, que nos obliga por motivos legales, que no sentimentales, a guardar un compromiso para con una persona. No eres tú el que libremente, como persona adulta y madura mantiene esa decisión y apechuga con lo que siente, sino que tienes que cumplir unas obligaciones determinadas porque estás coartado a hacerlo así para no sufrir sanciones legales. Y, para mayor inri, cuando esas personas dejan de quererse, el matrimonio los obliga a tener que seguir unidos de alguna forma hasta que se tramitan todos los papeles, por lo que se convierte en una farsa que puede llegar a repercutir muy negativamente en los posibles hijos que tuvieran.
Y como los niños hacen todo cuanto ven a sus mayores, no es nada raro que ya desde muy pequeños gusten de jugar a que tenen novios y novias. Pero esto tiene tanto peso que llega a condicionar también sus comportamientos, pues no es nada raro que cuando se tiene esa edad de echarse la primera novia (voi a hablar desde mi perspectiva, por eso voi a hablar de chicas), las relaciones sean muy críticas. Preguntas como "¿de qué estamos?" no se suelen hacer esperar, y tienen las mismas nefastas consecuencias que la pregunta "¿hacia dónde va ésto, cari?", que años después, entre los 25 y 30, resonarán en los oídos de tantas personas. Porque claro, si dices que estais de rollo es una gran cagada, que seguramente le sentará muy mal y piense que eres un gilipollas o porque eso trae como consecuencia que los dos os podríais liar con otras personas y que no teneis un verdadero compromiso. Pero si dices que estais saliendo.......oh, amigo mio, ese si que es el fin, análogo al "sí quiero". Eso significa que a partir de ese momento tendrás q verla casi todos los días de la semana, que todos los días tendrás que llamarla o mandarle un mensajito diciendole lo muchísimo que la quieres, lo cual no dejaras de recordarle mientras estes a su lado, que será casi todo el tiempo que tengas libre, porque olvídate de dedircarle el mismo o menos tiempo que a tus amigos......... Claro está que eres libre de hacer todo esto o no, pero socialmente habrás quedado fatal si no lo haces, por no decir que ella te dejará con casi total certeza. Porque aunque nada de esto lo hicieses antes de "acordar" que sois novios y tanto ella como tu estuvieseis a gusto así, son comportamientos que se van a esperar de tí, y, que si quieres comportarte como es debido, deberás cumplir a rajatabla. Claro está que cada pareja es un mundo y cada uno se toma las cosas de una manera, pero, tristemente, estos patrones de conducta son demasiado frecuentes, mucho más de lo que debieran.
Y respecto al matrimonio....bueno, si realmente eres lo suficientemente maduro para aceptar el compromiso de compartir tu vida con alguien....serás capaz de mantenerlo sin "contratos" que te obliguen a ello, ¿no? No, parece que no lo somos, es mejor que estemos atados y bien amarrados, como un perro que no puede dejar de oler otros culos...
A Ara, con todo el cariño del mundo.
El matrimonio es la principal causa de divorcio. (Groucho)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Es educación social todo eso de lo que hablas.
A mi hace no mucho me pasó lo mismo pero era yo la que no quería tener un compromiso tan serio, era yo la que temía tener que vernos todos los días porque de hecho no lo haríamos (bendita distancia, mi aliada y mi mayor enemiga), soy yo la que no quiere estar atada...
Se trata de la cultura y la educación que hoy recibimos pero que... cambiará, confio en ello.
"Si todos decidieramos no casarnos... los salones de bodas se convertirían en Karaokes gigantes" jajajaja.
Mumu!
Publicar un comentario